¿Cómo habrías de maldecir la mañana? despiertas lleno de ira, al ver que comienza otro día, una vez más los ajetreos que te trae esta ciudad caótica, miles de robos y asesinatos... y ¿has tenido en cuenta todas las mentiras que se dicen? ¡solo vez eso! fastidio y caos piensas te rodean. Pero, jamás te detuviste a observar lo hermoso que es el amanecer, no viste los rayos de sol resplandecer por tu ventana, ni oíste a los pajaros picoteando frente a tu puerta solo para que tuvieras el gusto de salir y disfrutar de aquella mañana; nunca disfrutaste del aroma ni el sabor de aquel café suave, que ese día en la tienda morías por comprar.
Maldices los ruidos, el tráfico, la lluvia y hasta tus propios pensamientos que no te quieren dejar en paz. Te preguntas cada día ¿porqué hay millones de personas con una mejor vida que tú? ¿porque tu jefe gana más dinero? o ¿porque tus hermanos cuentan con una suerte inmejorable mientras tu lloras?. Nunca viste que aquella señora que limpiaba tu lobby día tras día sufría de artritis y aun así siempre estaba allí con una cálida y enorme sonrisa invadiendo su cara mientras trabajaba a gusto y claramente tampoco valoraste los trofeos que la vida te había dado.
te dedicaste a sembrar rencor, cosechas dolores y amarguras. Hora tras hora, pretendes tener la mente fría, un corazón duro y una actitud totalmente perfecta; a fin de cuentas toca que tu cara encaje con la mascara que pretendes ponerte hoy, llenarás tus labios de cordialidades y halagos con el simple hecho de complacer y obtener como resultado beneficios y la satisfacción de alcanzar tus propios intereses; luego tu nariz la despejas, necesitas demostrar paciencia y tranquilidad ¿debes demostrar así una de tus múltiples virtudes no?
Luego pasas a tus ojos y la verdad a ellos no los puedes tapar, cada vez que alguien los miraba encontraba vacíos y notaba como la soledad carcomía cada uno de tus músculos y sentimientos, ya estabas cansado de que todas las personas tumbaran tu mascara al piso y vieran la fragilidad de tu ser, deseaste ser más y más fuerte cada día o por lo menos lograr aparentarlo a cabalidad, por eso mismo compraste esas gafas densas y oscuras que solo dan a entender que tienes un par de ojos tras de ellos, pero aun así, están muertos y enterrados... prefieres que permanezcan así.
De esta manera logras tu apariencia pulcra y perfecta todos los días. pero claro sin olvidar tapar cada una de las imperfecciones que no te permiten ser la mujer u hombre que la sociedad espera. Así de que antes de salir de tu casa no olvides amordazar tus sentimientos, tus pensamientos de cambio y tus ideales de no ser o de quizás ser.
Para ti el mundo no gira y tampoco está quieto... Tan solo allí esta cubriendo, descubriendo, alentando y callando esa agonía; aquella pena que quisiste vivir por ser perfecto, aunque odies la mañana y te parezca nefasto lo que sucede a tu alrededor. Pretendes dar a entender que para ti todo es inmejorable y una vez mas sales de tu casa siendo aquella persona agradable que usa su mascara. Por delante hecha de marfil e incrustaciones de piedras preciosas y detrás de ella encuentras ácidos y venenos... esto es lo único que puedes sentir, aquella lágrima escondida tras la mascara que se desliza suave y mortalmente por tu mejilla.
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